COAR publicó el pasado 3 de marzo una declaración sobre los retos de la ciencia abierta derivados de la inteligencia artificial (IA). Estos se resumen en tres: falta de reconocimiento; la desinformación; y los bots agresivos.
La problemática de falta de reconocimiento radica en que la IA, a la hora de generar conocimiento, no reconoce de qué fuentes se ha sacado la información. Lo que está llevando a instituciones e investigadores a estar en contra de que utilicen sus trabajos.
En cuanto a la desinformación, el problema radica en la capacidad de hacer textos que parecen académicos, pero que no lo son. Luego, estos textos pueden ser utilizados, provocando una contaminación del espacio académico, y la problemática que genera su eliminación por el recorrido que ha tenido.
Por último, los problemas de los bots agresivos radica, en la sobrecarga de las infraestructuras de ciencia abierta, provocando que los repositorios levanten barreras de protección. Esto a su vez genera que los sistemas de indexación e IA amigables no pueden acceder a sus recursos.
Por todo lo anterior, COAR ya está trabajando en la problemática de los bots agresivos y buscando soluciones a las otras dos problemáticas. Además, nos proponen cómo podemos ir respondiendo a estos conflictos: mantenerse abiertos ante los dispositivos que funcionan bien; mejorar los indicadores de confianza; mantener a las personas en el proceso; colaborar con las comunidades de investigación; aportar contenido a modelos de IA de código abierto; y desarrollar normas comunicativas.
Para finalizar, el objetivo que propone COAR sobre esta declaración es clarificar los problemas que se derivan de la IA, definirlos y buscar soluciones de manera conjunta, sin que afecten a los principios de la ciencia abierta.